El proceso de selección de tu pareja y su importancia en tu desarrollo personal.

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Cuando somos pequeños, vemos cantidad de películas o series que nos enseñan que el verdadero amor es algo que encuentras repentinamente y que sabrás en el instante. Y que ese amor es aquel sentimiento que mantiene juntas a dos personas por una fuerza desconocida.

A medida que crecemos nos damos cuenta de que quizá eso no sea lo más válido posible, y que la validación de una relación consiste una serie de valores de debemos forjar nosotros mismos conforme aprendemos de lo que la vida nos enseña. Se nos inculca el valor del matrimonio y el de vivir en pareja, pero nadie nos enseña a ser o vivir en pareja. El proceso de la pareja comienza como un proceso individual de selección. Un individuo buscando conectarse física, emocional, intelectual y/o espiritualmente con otro.

Al escoger una pareja, esta misma debe cumplir una serie de expectativas que nosotros con el paso del tiempo determinamos. Si le gustan los mismos chistes que a ti, si lloran con las mismas cosas o disfrutan del mismo entretenimiento, y aunque lo parezca no solamente debe tener cosas en común contigo en los gustos sino en su forma de pensar, porque si no al primer problema van a tener una opinión muy distinta en la cual seguramente terminará en una ruptura. Así que debes estar segura/o si es una de esas personas con las que puedes sentarse y hablar de los problemas de su relación al igual que tú lo harías, o simplemente se gritarían y dejarían de hablarse por una cantidad de días hasta resolver el problema al igual que tú. Debes determinar cuáles son tus acciones y reacciones para conocer los de tu pareja y crear un estándar en el cual tú sepas qué es lo que puedes soportar o no de la persona que quieres que esté contigo.

Para presentar una atracción más allá de lo físico con la otra persona necesitamos lo que algunos llaman “química” la cual consiste en ese proceso de atracción especial y no-sexual hacia la otra persona independientemente de su apariencia y cuales sean tus estándares de belleza.

Un ejercicio útil para seleccionar exitosamente una pareja consiste en cuestionarnos acerca de cuáles son ésas cualidades esenciales que necesitamos para convivir y crecer con otro ser humano, eliminando expectativas irreales y perfeccionistas y aceptando que, a la final, el amor es necesario, pero no suficiente, para vivir en pareja. Aceptándonos a nosotros mismos y aceptando que la pareja perfecta no existe, y tú tampoco eres perfecto. Así que si pretendes que tú pareja acepte tus imperfecciones, tienes que entender que él o ella también es humano y también se le permite ser imperfecto y aceptado así tal cual es igual que tú.

Fuente: http://www.cepvi.com/articulos/pareja2.shtml#.VeDHzyWqqko

Este artículo apareció primero en KeMeKuen.com

 

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